Diplomáticos Nº2

A esta marca se le considera emparentada en más de un sentido con Montecristo. Fue creada en los años 60 y el vitolario cubano la describe con sabor de medio a fuerte y la incluye entre las “marcas que encontrará solo en algunos países”.

El Diplomáticos Nº2 es un Pirámides: 156 milímetros, cepo 52. Es el recuerdo fresco de un Montecristo Nº2 y eso es precisamente lo que evocan las primeras bocanadas. Este Diplomáticos tiene una hermosa capa color caramelo oscuro, un tiro perfecto y un grato aroma/sabor que remite a chocolate y a café. Y destaca especialmente su aroma, que llena los espacios y orienta la experiencia.

diplomaticos #2

La arrancada es compleja: un tono salado en la lengua es lo primero, luego, la bocanada y particularmente en el retrogusto café, chocolate, especias, melaza. Y hasta un dejo punzante y picoso que aporta un toque de carácter.

Valga la advertencia: no hay que confundir la referencia al Montecristo. Hay algo familiar, pero no se trata de la misma experiencia. Claro que no.

Podría decirse que tiene una esencia más dulzona que la de su paisano más famoso. Se percibe de fortaleza suave en este tramo, pero sus sabores son intensos aunque rápidos en persistencia. También surge una presencia casi “metálica” a medida que se avanza al segundo tercio.

diplomaticos #2

Ya aquí la percepción de sabores gana en intensidad, aunque mantiene una característica fundamental: es en el retrogusto donde mejor se perciben. Su aroma también ocupa más espacios y de pronto es como si la fumada se tornara más densa. En el segundo tercio un tono amargo se deja sentir impactando todo el paladar y ya aquí queda claro que este Habano pide la compañía/contraste de un buen ron.

En efecto, la presencia del ron le hace bien a la experiencia ayudando a redondear las aristas del tabaco que se va tornando más rico y generoso tanto en su paleta de sabores, en sus contrastes, y en su fortaleza. Una muy grata sorpresa este Habano.

octubre 11th, 2016 por