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A través del tiempo se establecieron en el mundo de la restauración cuatro normas primordiales para el servicio y la correcta atención a los clientes: recibimiento o bienvenida del cliente, conducción a la mesa, acomodo y entrega de la carta menú, y despedida después de la sobremesa.
Hoy cobra mucha importancia para completar un servicio de excelencia el momento de la sobremesa y la despedida de nuestros clientes, con el objetivo de que regresen y recomienden nuestra casa como sitio de preferencia y servicio gourmet.
El café es un producto clave en este concepto, instante en que cobra especial importancia como infusión de preferencia mundial desde tiempos remotos. Cientos de millones de personas lo consumen como brebaje mágico que combate la fatiga y estimula el cuerpo y la mente.
Cálido y aromático, el café se ha convertido en compañero inseparable cada día y, más allá, en el detalle de las sobremesas. Kaffe, coffee, caffé, coffea, kofe, kapa…en muchas lenguas del mundo recibe similar denominación.
De las más de cien especies conocidas de café, la más demandada y mejor cotizada de acuerdo a su calidad es la variedad de grano árabica, cultivada y procesada en Centroamérica, América del Sur, Caribe, África y Asia, mayoritariamente; siendo Colombia, Brasil, Costa Rica, Jamaica, México, Etiopía e Indonesia algunos de sus principales productores. Otra importante variedad es la robusta, originaria de África, preferible según los gustos de cada consumidor, pero mucho más fuerte y más ácida, usualmente usada para la fabricación de café soluble o instantáneo y mezclas.

El café llega a Cuba a través de los franceses, con sus primeras plantaciones en la región de Wajay, en La Habana, para después extenderse por todo el territorio nacional. Y es precisamente con la llegada a esta Isla, tierra del mejor tabaco del mundo, que comienzan a proliferar y convertirse en moda los maridajes con los Habanos. Café y tabaco. Uno traído y otro encontrado por nuestros aborígenes y, al parecer, hechos el uno para el otro.
Dentro de las producciones de Cuba destaca el Cohiba Atmosphere, 100 por ciento arábica y top Premium cofee, proveniente de El Nicho, Reserva Natural de la Biosfera enclavado en el macizo montañoso de Guamuhaya, al centro de la Isla.
Empasta de maravilla con un Habano de territorio de sabor fuerte, de carácter y prestancia, por ello recomiendo maridarlo con un Cohiba, específicamente con el Behike 52, el más pequeño de la exclusiva línea BHK, un puro de humo muy intenso, magnífica fuerza, equilibrado, especiado, con deliciosas notas de pimienta.
También puede combinarse con un chocolate, pues su amargor se imbrica a la perfección con el sabor que deja el café en el retrogusto, rematado con una bocanada de este maravilloso Habano, que elevaría su expresión, además, si incorporamos en la propuesta un trago de ron Havana Club Máximo. De esta forma nos acercamos a las combinaciones más arriesgadas y actuales, que proponen la incorporación de cuatro elementos para complementar una sobremesa de lujo.
El café Montecristo es otra de las marcas gourmet de Cuba. A más de mil metros sobre el nivel del mar, en el corazón de la legendaria Sierra Maestra, existe un mítico lugar de nombre Alto la Meseta.
De ahí sale el famoso Montecristo Deleggend, perfecto para degustar junto a un Habano Perla No. 5, de Montecristo, aunque también va de maravillas con un puro de fortaleza suave a media, como el H. Upmann.
Los cafés Serrano Selecto y Turquino Montañés, deliciosos, amargos, con notas de cacao, acidez controlada y 100 por ciento grano arábica, son los aromáticos perfectos para combinar con Quai d’Orsay, un Habano de exquisito bouquet, fortaleza suave, con notas de maderas preciosas y pasteleras como la miel, la vainilla y la avellana. Sin dudas una elección de lujo para sellar la sobremesa.
Publicado en Cuba, Maridajes Etiquetas: cafe, cuba, habanos, maridaje

Gracias a sus suelos, su clima, la experiencia de sus productores, campesinos y torcedores cubanos y a la variedad del tipo de tabaco cubano, los habanos son reconocidos como los mejores puros hechos a mano en el marco internacional. Dentro de esta prestigiosa posición, algunos expertos coinciden en 10 de los mejores puros Premium de todos los tiempos.
Teniendo en cuenta la celebración del Festival del Habano de este año, que conmemora el 50 aniversario de la marca Cohíba, esta lista recibe la influencia de la calidad avalada en materia de cigarros hechos a mano y pretende ofrecer un ránking con los puros más prestigiosos. De acuerdo con Caribbean News, se trata de una lista difícil de definir, ya que hay que tener diversas variables para elegir el top 10, como son la cosecha de hojas del año, la maestría y las recetas, ligadas o blend de tabacos.
Partiendo del impacto de los habanos en los mercados internacionales así como en los fumadores más exigentes, podríamos decir que los 10 mejores habanos son estos:
Según los sommeliers cubanos, el Montecristo Nº 4 es el mejor habano del mundo, un petit corona elaborado con cuatro variedades distintas de hojas.
Esta marca fue fundada en los años treinta y se consideró la más selecta del país hasta que varias décadas más tarde se creó Cohíba y acaparó el prestigio.
Tiempo después Montecristo volvió a recuperar su posicionamiento internacional y entre sus productos destacan los mejores cigarros del mundo, los más vendidos y los más imitados.
El diseño de su caja es muy característico compuesto de espadas que se cruzan y una flor de lis en el medio dentro de un triángulo formado por las mismas. De esta manera la firma hace referencia al conde de Montecristo, una novela de Alejandro Dumas.
El segundo puesto en esta lista de vitolas es para el Churchill de Romeo y Julieta, un habano tipo Premium muy apreciado por el que fuera primer ministro británico durante la II Guerra Mundial, Winston Churchill, que fumaba un promedio de ocho puros al día, aunque fuera solo hasta la mitad.
La marca de habanos de Romeo y Julieta se creó en 1875, inspirada por la tragedia literaria del mismo nombre del escritor inglés William Shakespeare, tal y como publica Habanos S. A.
En los primeros años del siglo XX alcanzó renombre internacional y el citado primer ministro fue uno de sus más devotos fumadores, por lo que Romeo y Julieta no sólo añadió su nombre en las anillas de algunos habanos, sino que lanzó la más conocida de sus vitolas: Churchills.
La caja de Romeo y Julieta, que ofrece la gama más amplia de vitolas de Habanos elaboradas totalmente a mano, se caracteriza por una ilustración central de los protagonistas que le dan nombre en un balcón, rodeados de diversas medallas de oro y diplomas de honor.
Competidor directo de firmas como Montecristo, Flor de Tabaco de Partagás y Hoyo de Monterrey, Cohíba celebra su 50 aniversario en la edición de este año del Festival del Habano, donde presentará nuevos lanzamientos y ediciones especiales.
Conocido por su calidad excepcional, el Cohíba se creó en 1966 y comenzó a ser leyenda cuando se convirtió en un regalo de gobierno por el presidente Fidel Castro a otros jefes de Estado, monarcas y altas personalidades. Desde entonces, sus habanos se manufacturan en la prestigiosa fábrica El Laguito, en La Habana, por lo que para algunos de sus directivos y expertos significa “el mejor tabaco del mundo en la fábrica más linda del mundo”.
Cohíba se debe al nombre que le daban los aborígenes cubanos a la aromática hoja con la que se envuelven los puros cuando llegaron los españoles a Cuba.
Además, Cohíba es la única marca de Habanos en la que 3 de los 4 tipos de hojas que se utilizan en su elaboración, seco, ligero y medio tiempo, experimentan una fermentación adicional en barriles. De ese modo se consiguen sus característicos aroma y sabor, ambos únicos en el sector del tabaco.

Empatadas en la cuarta posición del ránking se encuentran estas dos vitolas. En el caso del Cohiba Espléndido, se trata de un puro suave con un gusto especial y muy sutil, fruto de una confección muy trabajada. Se lanzaron en 1989 y son la edición más elitista de Cohíba.
Del mismo modo, el Montecristo Nº 2, es un puro suave y ligeramente dulce, uno de los más prestigiosos de la cartera de Habanos S.A.
También perteneciente a la compañía nacional de puros Habanos S.A., Partagás es una firma fundada en 1845, por lo que es una de las más antiguas de la capital cubana.
Se caracteriza por una selección de puros de sabor fuerte en una amplia variedad de tamaños. En concreto, el nombre Partagás 8-9-8 se debe a la presentación del mismo, distribuido en filas de ocho, nueve y ocho cigarros en una caja barnizada de 25 habanos que ha cosechado un importante éxito comercial con el paso de los años.
El pasado 2014, esta vitola fue elegida puro cubano del año por la revista especializada ‘L’Amateur de Cigare’.
Algunos expertos indican que los Cohíba Robustos mezclan a la perfección sabor y potencia. El gusto de esta vitola es vagamente amargo, seco y ligeramente leñoso en el medio, un sabor que se compensa al llegar al tercio final con una extrema dulzura.
Tanto el Partagás Serie D Nº 4 como el Partagás Serie D Nº 5 son dos de los puros más conocidos de la marca cubana. El Nº 4 se ha ganado una posición en este ránking debido a su justo formato y a su fuerte sabor, que mezcla aromas de madera y especias en dosis equitativas. Un prestigioso y clásico de Cuba.
La vitola Siglo VI es una referencia esencial en el mundo del tabaco. Se trata de un puro muy fresco, con un toque sutil de hierba en las primeras caladas y una mezcla suave y cremosa en el tercio final.
Además, el Cohiba Siglo VI produce una gran cantidad de aroma que va de amaderado a tonos tierra picante en dosis perfectas. También es conocido como ‘Cañonazo’, debido al citado aroma amaderado y a su predominante sabor afrutado en un formato de élite.
Con respecto al Montecristo A, que comparte el octavo puesto con el anterior, cabe destacar que apareció en 1970 junto a otros tres nuevos modelos: los Montecristo Especiales, los Especiales Nº4 y las Joyitas.
Este puro tiene calidad excepcional y presentación de primera clase. Pertenece a la Fábrica de H. Upmann en la Habana, una de las más antiguas en la industria del tabaco y se caracteriza por sus aromas de almizcle, madera y café tostado.
Una vez más dos grandes comparten posición. Exhibición 4 de Romeo y Julieta reúne toda la riqueza de Cuba con un sabor fuerte y picante aderezado con una pizca de dulce y amargo.
Por su parte, el Doble Corona de Hoyo de Monterrey es una vitola de carácter de tripa larga confeccionado totalmente a mano.
La marca Hoyo de Monterrey se emplaza en una de las fértiles tierras de la ribera del río que atraviesa San Juan y Martínez en la zona de Vuelta Abajo, Cuba. El sabor de este puro presenta gran elegancia y complejidad, una opción atractiva para aquellos que prefieran un habano delicado y aromático.

Para aquellos de ustedes que no conocían la historia…
En 2009, Habanos S.A. celebró el 40° aniversario de la marca Trinidad liberando un Robusto en su linea de habanos en el hotel Habana Libre durante el XI Festival del Habano en Cuba.
La historia de la marca Trinidad es interesante por decir lo menos, quizás la más controvertida de cualquier línea de habanos. Wikipedia hace lo básico:
Según Adriano Martínez, ex ejecutivo de Habanos S.A., en la Enciclopedia Ilustrada de Cigarros de La Habana Post Revolución, de Min Ron Nee, la marca Trinidad se produjo por primera vez en 1969 en la fábrica de El Laguito en La Habana.
A principios de los 90, el cigarro recibió mucha atención en Cigar Aficionado después de una entrevista con Avelino Lara (anteriormente gerente de El Laguito y productor de cigarros para el Graycliff Hotel en Nassau, Bahamas hasta su muerte el 27 de octubre de 2009). En la entrevista de 1992, Lara afirmó que Trinidad era una marca ultra exclusiva que sólo Fidel Castro estaba autorizado a distribuir como regalos diplomáticos. Lara también afirmó que los habanos Trinidad eran de una calidad superior a las muy apreciadas vitolas de Cohiba que eran exclusividades diplomáticas antes de su lanzamiento en 1982.
Dos fuentes han contradicho las afirmaciones de Lara: el propio presidente Fidel Castro y el mencionado señor Martínez. En una entrevista con Cigar Aficionado, cuando se le preguntó sobre Trinidad, Castro declaró que sólo dio habanos Cohiba como regalos diplomáticos, y en su autobiografía “Mi vida”, afirma que sabe muy poco de la marca Trinidad. En la Enciclopedia Ilustrada, Martínez afirmó que los Trinidad eran en realidad un regalo diplomático de menor nivel que los habanos Cohiba, hechos con una mezcla de tabaco similar a la utilizada en las vitolas de Cohiba, pero sin la tercera fermentación de barril que reciben aquellos.
En 1995, Cigar Aficionado acogió la Cena del Siglo en París, Francia, donde, entre otras rarezas, los invitados se convirtieron en los primeros fuera de los círculos diplomáticos en probar los habanos de Trinidad.
En febrero de 1998, la marca Trinidad fue lanzada para consumo público en una ceremonia de apertura en el Hotel Habana Libre de La Habana. El lanzamiento inicial fue sólo en un tamaño: el Trinidad Fundador. Aunque Martínez y otros sostienen que la mezcla no cambió en la transición de un regalo diplomático a un cigarro comercializado en masa, el tamaño lo hizo. Los Trinidad diplomáticos sólo vinieron en un tamaño, el de un Laguito No. 1 (el mismo del Cohiba Lancero). El Trinidad Fundador en cambio viene en un nuevo tamaño con el nombre de fábrica de Laguito Especial, de la misma longitud que un Laguito No. 1 pero con una anilla de calibre de 40 en vez de 38.

Con la adición del Trinidad Robusto T en 2009, había cinco vitolas de producción regulares diferentes en la línea. Ellos eran:
Trinidad Fundadores – 7 1/2 × 40 – Lonsdale
Trinidad Coloniales – 5 1/4 × 44 – Corona
Trinidad Reyes – 4 3/8 Pulgadas × 40 – Petit Corona
Trinidad Robusto Extra – 6 1/8 Pulgadas × 50 – Robusto Extra
Trinidad Robusto T – 4 7/8 Pulgadas × 50 – Robusto
Desafortunadamente, en 2012 se anunció que tanto el Robusto T como el Robusto Extra iban a ser interrumpidos, con lo que el número total de vitolas de producción regular sería solo de tres.
El Trinidad Robusto T todavía está disponible en cajas de 12 y de 24 habanos:


Vayamos a lo que realmente nos ocupa, las notas de degustación de este magnífico habano…

El Trinidad Robusto T parece un cigarro bien hecho con una envoltura marrón clara que tiene un diente y es seco al tacto. Se siente bastante ligero en mi mano por su tamaño, pero no parece tener tabaco de menos en su tripa de una simple observación. Algunos de ellos cuando se aprietan la envoltura huele fuertemente a corral, heno y cedro dulce.
El primer tercio comienza con una fuerte nota de madera (roble), un poco de cuero cremoso y un poco de dulzura. Hay una pequeña cantidad de especias en los labios, pero muy poca pimienta incluso en la exhalación retro nasal. Durante el primer tercio, hay una nota peculiar que al principio no es identificable, pero al final del primer tercio se hace evidente que es una nota de té. El tiraje es en realidad un poco suelto, pero espero que se afirme.

Al entrar en el segundo tercio, la nota de té es cada vez más fuerte, como es la dulzura por debajo. Hay una nota floral agradable que viene y va junto con notas de cedro, chocolate y sólo un toque de pimienta. La especia del primer tercio ha desaparecido por completo y estoy muy impresionado con la riqueza general de los sabores mientras los voy probando. La fuerza es todavía bastante baja, medio suave en el mejor de los casos.
El tercero final cambia los perfiles un poco, con más de una dulzura cremosa, miel -como el sabor dominante- y menos de la nota del té de los dos primeros tercios. Aunque todavía no hay pimienta, hay un poco más de especias, aunque lo suficiente como para notarlas. También estoy obteniendo sabores de heno, madera e incluso un poco de canela con la especia. La fuerza termina donde comenzó, en un medio menos. El habano evita ponerse caliente – un gran final para un cigarro.

Notas finales:
Aunque no he fumado tantos Trinidad como otras marcas cubanas (Partagás, Bolívar, Cohiba, etc), creo que este es uno de esos puros que la gente ama u odia. El perfil es bastante único con té fuerte y sabores florales, junto con una dulzura cremosa agradable. Sin embargo, no es un cigarro fuerte en absoluto, siendo del lado más suave del medio. La construcción fue excelente en ambas muestras y me quedé muy impresionado con la riqueza del perfil. Los principales problemas son los hechos que: A) Habanos lo está discontinuando (junto con el Robusto Extra) y B) Si usted puede encontrarlos, no son exactamente baratos, sobre todo en comparación con casi todos de la misma vitola. Habiendo dicho todo eso, me alegro de haber conseguido una caja y pondré el resto en el humidor por un tiempo, para ver cómo envejecen.
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Este codiciado habano tiene mucho para ofrecer, sobre todo si se añeja por unos cuantos años. Veamos…
Lo bueno: El Cohiba Behike (o “Jefe tribal”) fue considerado el cigarro más caro del mundo. No estoy totalmente seguro cuando fue el lanzamiento original, pero puedo decir que el re-lanzamiento ocurrió en el año 2010 durante el XII Festival del Habano. Junto con la re-liberación se produjo una dramática caída de los precios. Por supuesto, el tamaño juega un papel importante en el precio. El Cohiba Behike se compone de hojas cubanas “Medio Tiempo” que se toman de la parte superior de cada planta de tabaco. Estas hojas se dice que absorben más sol, por lo tanto producen un perfil de sabor único. No es necesario decir que esta es probablemente la razón principal por la que los Cohiba Behike son tan raros y sólo se producirán en cantidades muy pequeñas cada año.
Con un tamaño de 12.10 cm de largo y un generoso cepo 52 (un poco más corto y un poco más grueso que un Robusto tradicional), este habano tiene una muy buena imagen, incluso la caja sorprende.

Antes de encenderlo: La capa se compone de una envoltura de medio a marrón claro que es muy consistente en color, y lo suficientemente sedosa como para brillar en casi cada rayo de luz con que se lo ilumine. El casquillo del Cohiba Behike es una cola semi-cerrada de doble tapón que se integra perfectamente en el cuerpo del cigarro. Hay bastantes pequeñas venas que corren a lo largo del cuerpo, pero mucho menos que la mayoría de los puros cubanos que he visto. No hay puntos blandos en absoluto y el cuerpo del cigarro es muy firme al tacto dando una tonelada de resistencia cuando lo comprimo entre mis dedos. La banda es muy similar a la banda de color amarillo y negro Cohiba, pero en lugar de tener en la cresta principal la marca, está grabado con un sello de oro “BEHIKE” junto con un holograma con textura del logotipo de la cabeza “Cohiba Head”. Al precio de cada uno de estos puros, me alegra ver las precauciones de los hologramas adicionales usados para asegurar la autenticidad. La parte posterior de la banda tiene otro holograma. Este se compone de una tonelada de insignias más pequeñas de “COHIBA” junto con la cabeza. Por encima de este holograma está el logotipo de COHIBA de oro junto con otro logotipo así como el emblema amarillo “Habana, Cuba” al que estamos acostumbrados.
El Cohiba Behike desprende un aroma ligeramente herboso / terroso de la envoltura que es solamente más pronunciado en el pie con un pequeño toque especiado. La tapa se corta limpia y fácilmente con mi cortador Palio de doble hoja. El tiraje en frío parece un poco apretado, en realidad muy apretado. Realmente espero que esto no se transponga a la experiencia de fumar. Los sabores que tomé en el tiraje en frio es un almidón acentuado, respaldado por notas de hierba y tierra. No sé qué es, pero casi todos los cigarros cubanos que he tenido han empezado con una salinidad casi saliendo de la tapa de la envoltura.

Primera bocanada: Si, salinidad todavía presente. Por suerte sólo fue evidente en el primer par de bocanadas. Después de ello, es cuando los sabores realmente comienzan a despegar. El primer tercio emite un humo muy suave con el perfil de sabor compuesto principalmente de cedro suave y sabores terrenales respaldados por una especia muy agradable e incluso un poco de pimienta que sólo es lo suficientemente evidente como para provocar la punta de mi lengua. El tiraje como se esperaba, muy apretado. Yo no diría que estaba conectado pero realmente me gustaría que no fuese tan apretado como lo es. El Cohiba Behike emite un montón de humo blanco espeso y estacionario. A veces se pueden ver los aceites que queman la envoltura. Muy agradable en olor así como cedro y especias siendo los aromas principales. Directamente al comienzo, la combustión fue despareja, cosa que inicialmente me preocupó mucho, pero sorprendentemente al final del primer tercio, el Cohiba Behike logró corregirse mostrando una combustión casi perfecta (increíble para un cubano por lo menos), con un filo más grueso que dejó un rastro de ceniza gris oscuro y escamosa.

A mitad de camino: La pimienta y la especia realmente se suavizaron en el segundo tercio del Cohiba Behike. El cedro y los tonos tierra todavía están allí en toda su fuerza, pero toda la experiencia se ha convertido en una mucho más cremosa, más suave. Sin embargo, a juzgar por el primer tercio, pensé que este sería un cigarro mucho más audaz, más duro. Pero a partir del segundo tercio ha sido más de una bomba de sabor suave. El tiraje empezó a abrirse (gracias a Dios) al segundo tercio y la ceniza era hermosa para el tabaco cubano. Mucho más comprimido y compacto de lo que estoy acostumbrado. La línea de quemado está funcionando muy bien y sólo estoy sintiendo un poco de nicotina de este habano.
Final: Wow, la especia y la pimienta hacieron su reaparición para un final totalmente desagradable! Los sabores principales tienen que ser la mezcla de la pimienta y de la especia con el cedro y los tonos terrosos que hacen solamente apariencias sutiles. La salinidad sigue ahí, pero no tan evidente como en el primer y segundo tercios. La línea de quemado ha sido casi perfecto todo el camino y la ceniza fue increíble para un puro cubano. Realmente comencé a sentir un poco de la nicotina en el tercio final. No fue suficiente para hacerme perder los pies, pero definitivamente está ahí. Después de todo lo dicho y hecho el Cohiba Behike me tomó un poco más de una hora y media para fumar. Eso fue mucho más tiempo de lo que esperaba. El tiraje más estrecho puede haber tenido algo que ver con eso, pero el tabaco utilizado en este cigarro realmente quemó mucho más lento de lo que esperaba.
Visión general: Realmente quisiera odiar este cigarro. El precio, la exclusividad, el marketing detrás de todo… Qué hice? Absolutamente nada. Esto es un infierno de un puro y establece la barra de manera alta para cualquier tipo de fabricación de cigarros cubanos en el futuro. Se trata de un humo extremadamente complejo, pero muy bien equilibrado, con cambios suficientes para mantener a cualquiera entretenido. Era suave / mediano con apenas bastante golpe adicional. Construcción impecable, excelente quemadura, con un gran perfil de sabor. Si este cigarro no fuera tan maldito, estaría en mi línea cotidiana. Me veo a mí mismo manteniendo algunos de estos a mano, aunque solo para esas ocasiones “especiales”.
Maridaje: El Cohiba Behike fue maridado con otra de mis cervezas regulares de la rotación, ale escocesa de Belhaven. Es una cerveza inglesa muy maltada, con un final cremoso y frutado. En el 5,2% esta cerveza era un par perfecto para el Behike 52. Se casó muy bien con las notas cremosas más suaves en el cigarro y produjo un buen equilibrio una vez que la especia del cigarro realmente despegó. Esta ale iría perfecto con casi cualquier cigarro. El Behike 52 trabajaría muy bien también con cualquier Ale, IPA, café, o té.
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Los participantes del Festival Partagás en La Habana realizado a comienzos de Noviembre, tuvieron la oportunidad de probar el Saint Luis Rey Marquéz, la nueva Edición Regional de Habanos S. A. exclusivamente para Cuba.
Este impresionante habano de casi 15 cm de largo por 54 de cepo, se presenta en cajas planas de madera de 10 unidades. Según fuentes locales en La Habana, solo 7500 cajas fueron producidas. El precio en la tabaquerías de todo Cuba es de 116 CUC por la caja.
El Marquéz es conocido según la vitola de galera “Geniales”, que en palabras más comunes sería un Robusto Extra en tamaño. El Montecristo Open Eagle es un ejemplo de esta vitola, y confirma la estrategia de Habanos S. A. de producir habanos de anilla gruesa para todo el mundo.
El Saint Luis Rey Marquéz es la seguna Edición Regional liberada para Cuba en los últimos años. Los aficionados recordarán los Diplomaticos Excelencia que salieron al mercado cubano en 2015. Eran de tamaño tradicional Robusto (12.80 cm por 50 de cepo), fuertes, con un sólido corazón de sabores especiados, y fueron uno de los mejores valores que se podía fumar en La Habana el año pasado. El precio era de 86 CUC por la caja de 10 unidades, y sólo se produjeron 7000 cajas. Todavía se pueden conseguir en las tabaquerías de La Habana.
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¿Ha notado que los cigarros de mayores calificaciones son por lo general los cubanos añejados? Al parecer, los cigarros más antiguos reciben las calificaciones más altas. Por ejemplo, en la edición de diciembre de 2011 de la famosa revista Cigar Aficionado, un 1956 H. Upmann # 120 alcanzó un perfecto 100. Viniendo en el segundo puesto con 98 puntos, era un 1959 Montecristo # 1, seguido de un Trinidad Fundador de 1998 con 96. A primera vista, parecería que cuanto más viejo es un cigarro, mejor sería probarlo. Esta hipótesis está apoyada por una tonelada de charla de Internet indicando esto y aquello… Leemos acerca de cómo un puro “debería envejecer bien”, o una caja debe ser “guardada para el envejecimiento”. Como un fumador de puros jóvenes (Young-ER), que estaba ansioso por participar en el estilo de vida de aficionado: la recogida de los cigarros y los de envejecimiento a la perfección. Quería conseguir algo de esa acción del conocedor. Lo siguiente es lo que he aprendido sobre el envejecimiento de cigarros; de primera mano, y de otras personas que han fumado cigarros de edad sobre una base regular. Es una historia de ambos: decepción y euforia.
¿ Por qué envejecer un cigarro ?
Para que un cigarro sea bueno, sus tabacos deben estar bien fermentados. Esto toma tiempo, y se realiza en etapas. Los mejores fabricantes de cigarros monitorean cuidadosamente cada etapa y saben cuando el tabaco está en su pico de sabor. Ha sido mi experiencia que los mejores cigarros se hacen a menudo por los más pequeños, a veces familiares, productores de cigarros. Estos fabricantes “boutique” invierten personalmente en la calidad de sus cigarros, y sus productos reflejan una cuidadosa atención al detalle. Estos cigarros son siempre bien fermentados, y como tales, se pueden disfrutar inmediatamente después de la compra. Pero si un cigarro está “bajo-fermentado“, tendrá un sabor amargo y tiene un ligero olor a amoniaco. Al poner estos cigarros de distancia, un proceso de fermentación lenta continúa en el interior de la caja de cigarros. ¿Cuánto tiempo necesita un cigarro para “asentarse” ? Variará dependiendo del cigarro.
En estos días, la mayoría de los cigarros no cubanos (NC) están completamente fermentados cuando se enrolla. No requieren de almacenamiento adicional para alcanzar su máximo sabor. Sin embargo, los cigarros cubanos (CC) son una historia diferente. El estado actual de la industria tabacalera cubana es tal que la demanda ha superado la oferta de tabaco bien fermentados. Además torcedores no calificados se utilizan para satisfacer la sed de todo el mundo para los cigarros cubanos. Para mi gusto, parece que las marcas de gama alta obtienen el mejor material, torcidos por los mejores torcedores, mientras que las marcas más baratas sufren. Fumar un Cohiba Behike tendrá sabor a tabaco muy bien fermentado en su apogeo. Compare esto con otras marcas, más baratos, y usted experimentará una gran diferencia en la calidad. problemas de construcción a un lado, muchos países candidatos necesitan más tiempo para alcanzar su potencial sabor. Algunos expertos dicen que dos años es el menor tiempo en el cual un habano alcanzará su pico, mientras que otros dicen que cinco o más años.

En un esfuerzo por cumplir con mis aspiraciones de convertirme en un verdadero aficionado, empecé a coleccionar y a añejar cigarros en 2005. Con la lectura de todo lo que pude encontrar sobre el tema, me embarqué en una búsqueda de conocimiento. En los últimos diez años, he acumulado mucho conocimiento … y puros. La lectura del aficionado del cigarro me ha servido bien. Es una enorme fuente de opiniones calificadas, e información privilegiada. Además, mis peregrinaciones a Estelí, Nicaragua y Santiago DR, han mejorado mi amor y aprecio por la industria del cigarro. Con más conocimiento llegó un mayor sentido de urgencia. Quería probar cada nuevo cigarro que tenía una calificación de 90+. Por supuesto que era imposible, así que elegí cuidadosamente los cigarros a comprar. A través de los años he acumulado una buena colección. Y, con el tiempo, mi colección envejecería y obtendría lo mejor con cada año que pasa. O eso pensé…
Muy bien, compré varios cigarros, y ahora?
La primera vez que compramos un cigarro, incluso con sólo unas pocas semanas de envejecimiento parece suficiente para mejorar su sabor. Esto es particularmente cierto con cigarros comprados a través de Internet. Tal vez el choque de tránsito de alguna manera altera el tabaco. Fluctuaciones en la temperatura, la altitud y la humedad durante el transporte pueden ser un factor. Después de las primeras semanas de almacenamiento, parecía que había pocos cambios en la calidad dentro del primer año. Así que pensé que para conseguir realmente un “sabor añejo”, se necesitaba más tiempo. Poner las cajas fuera durante años fue la única manera de ver, de primera mano, lo que esta cosa de envejecimiento se trataba.
Pruebas y errores
La recogida de cigarro es un reto. Para hacerlo bien, muchos factores deben ser abordados: la temperatura y la humedad perfecta son cruciales y difíciles de mantener; el espacio de almacenamiento puede ser un reto; la construcción de un humidificador a ras de suelo es costoso; los hongos debes ser evitado; y el escarabajo del tabaco temido puede aparecer sin previo aviso. Para mantener las cosas que no se salgan de las manos son necesarias inspecciones diarias. A través de los años, he mantenido cuidadosamente guardia contra todos estos adversarios de cigarros.
Al principio
La primera acción que afecta el sabor del cigarro es la retirada del papel de celofán. Si se lo deja en el cello da un cigarro con perfil de sabor fresco de la fábrica. Esto es cuando un cigarro tendrá máxima complejidad. Almacenado en cello, los sabores puros son más fáciles de detectar, y parecen estar casi en relieve. En cuestión de horas después de retirar el cello, un cigarro se “airea”, y pierde ese aroma a la fábrica. Algunos prefieren hacer esto mientras que otros prefieren proteger los sabores más elevados de un cigarro. Debido a que el celofán mantiene un cigarro “fresco”, reduce de forma considerable el proceso de envejecimiento. Algunos fumadores eliminan el cello inmediatamente después de la compra. Al hacerlo, tratan de acelerar el envejecimiento. ¿Pero esto es una buena cosa?

Añejado muy rápido
Después de visitar varias fábricas de cigarros no cubanos, he llegado a amar el “factory fresh” sabor del cigarro. En estos días, los mejores mezcladores están creando los cigarros que están destinados para el consumo inmediato. Utilizan los mejores tabacos en el pico de la fermentación. La pregunta sería si el envejecimiento adicional debe hacer mejores a estos cigarros? Lo que he encontrado es que un gran cigarro sabe mejor a los pocos días después de retirar el cello. Esto redondea los sabores y hace a la mezcla de sabor más “homogeneizada”. Es como una salsa de tomate que hierve a fuego lento en la estufa. Al principio, los sabores son distintos y separados. Pero después de unas horas los ingredientes se mezclan de una manera más armoniosa. Pero, como el tomate “salsa” (como Tony Soprano llamó), a fuego lento, o el envejecimiento, demasiado tiempo puede hacer una mezcla de sabor insípido. De hecho, muchos de mis cigarros ya han comenzado a perder el sabor con el tiempo.
Pero esto es una generalización y no siempre es cierto. El envejecimiento del cigarro no es una ciencia exacta. Algunos cigarros listos para fumar mejoran con el tiempo. Pero en algún momento, un cigarro llegará a su máximo en sabor. Después es una cuestión de rendimientos decrecientes. Debido a esto, es una buena práctica probar algunos de los cigarros periódicamente durante el proceso de envejecimiento. En algún momento, el sabor, el equilibrio y la suavidad se fusionará, dando un cigarro un especial de “no sé qué”. Es entonces el tiempo para disfrutar del resto de la caja.
El dilema del coleccionista de cigarros
Así que ahora, casi una década en la recogida de cigarros, tengo una gran cantidad de cigarros. Muchos están recibiendo la edad suficiente para ser considerado “envejecido”. Mis cigarros más antiguos están, de hecho, pasando por una metamorfosis. Algunos de mis corresponsales nacionales han perdido el sabor, mientras que otros han logrado una calidad más rica y más suave. Mi colección de cubanos son otra historia. Sólo este fin de semana probé un Cohiba Siglo IV que había sido envejeciendo durante unos cinco años. Tras el encendido me di cuenta de inmediato que este cigarro era excepcional. Cuanto más ahumado, mejor sabía, y cuando se hace, tuve la sensación de haber experimentado un verdadero gran cigarro. Hasta hace poco, pensé que estos cigarros eran simplemente sobrevalorados, pero ahora puedo ver el tiempo absolutamente necesario que un cubano necesita para alcanzar su potencial. Por lo tanto, parecería que, de hecho, al menos cinco años es lo que uno de estos habanos tiene que llegar a la grandeza. Ahora que esta caja ha alcanzado su mejor momento, voy a seguir disfrutando de ellos hasta que, lamentablemente, fumo mi último habano. Pero este no ha sido el caso para todos mis cubanos. Muchos de ellos comenzaron a cabo en bruto, y cinco años después de envejecimiento, no tienen un sabor mucho mejor. Es simplemente imposible decir qué cigarros serán verdaderamente favorecidos con el añejado. A veces me gustaría nunca haber invertido tiempo y dinero para amasar una colección de cigarros. Pero cuando fumo un gran cigarro que sólo la edad puede crear, todo parece vale la pena el esfuerzo.

En resumen, esto es lo aprendido
Deje el cello puesto. Compro más cigarros que fumo, y no quiero que alcancen su pico de añejamiento antes de llegar a ellos. Dejando puesto el celofan se ralentizará el proceso de envejecimiento. Para mí eso es una buena cosa. Yo, sin embargo, mantengo unos pocos “desnudos” en la caja para el consumo diario. Las cajas que llegan sin cello se muestrearon más a menudo para medir su progreso.
Yo prefiero nuevos cigarros no cubanos en lugar de nuevos cubanos. Los grandes mezcladores de cigarros de hoy en día están haciendo algunos de los mejores puros de todos los tiempos. Se mezclan los tabacos ricos para crear perfiles de sabores complejos de calidad sin precedentes. Para estos cigarros, unas semanas o meses, fuera del cello es todo lo que se necesita para redondear los bordes ásperos.
Controlar la temperatura! Cada verano, cuando la temperatura sube por encima de 76 grados, se pierde cientos de dólares en el valor de los cigarros. Los escarabajos del tabaco cobran vida cuando está caliente, y muchos cubanos están mal fumigados. Los hace vulnerables a la ruina.
El Rincón del conocedor es un mito. Recientemente tuve una discusión sobre el envejecimiento de los cigarros con alguien que ha probado muchos cigarros añejados de los coleccionistas europeos. Dijo que estos cigarros son una diversión para fumar como una novedad. Un viejo cigarro evoca imágenes de años pasados, y su rareza hace que sea un evento especial. Pero en cuanto a su sabor, dijo que los cigarros son muy sosos. Después de que hayan terminado, entonces necesitan fumar algo “muy bueno”.

Y ahora?
Así que aquí estoy, con un armario lleno de cigarros, todos en diferentes etapas del envejecimiento. Sigo probando mis innumerables cajas, y tomando notas mentales sobre cómo lo están haciendo. Pero los cigarros que más a menudo llegan, son los que más me gustaban cuando eran jovenes, y luego se pusieron un poco mejor con el cello fuera. En cuanto a ser un verdadero conocedor, todavía estoy esperando a mi colección de cubanos para obtener épica. Vamos a ver cómo lo hacen durante los próximos diez años…

La tierra fértil del valle de Pinar del Río ha producido tradicionalmente un tabaco rico en sabor y de combustión lenta que, sin exageración, es la envidia del mundo.
Algunos de los trabajadores mejor remunerados de Cuba enrollan a mano las hojas secas para producir puros de marcas como Cohiba, Montecristo y Partagás, nombres de lujo codiciados por aficionados como los vinos espumosos de Champagne o los whiskys de una sola malta de Escocia.
Por más de 50 años, Cuba no ha podido vender sus habanos a Estados Unidos, el mayor mercado de cigarros del mundo. Ahora que el país norteamericano ha avanzado en el restablecimiento del comercio con la isla, hay un gran entusiasmo en torno a la oportunidad que representa. De todos modos, en caso de que el embargo comercial se levante en el futuro cercano, es probable que Cuba no esté preparada.

Entre 2009 y 2014, la cantidad de tabaco cultivado en Cuba disminuyó 65%, a 8.795 hectáreas, y la producción anual descendió 21%, a unas 20.000 toneladas, según los datos más recientes de la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba. La isla exportó 91 millones de puros en 2014, un declive de 58% comparado con 2006.
Una tarde reciente, Frank Robaina observaba con una mueca unas 20 hectáreas de terreno, en su mayoría sin cultivar, cerca de sus propios campos. Solía ser una de las plantaciones de tabaco de mayor calidad de Cuba. Ahora, arbustos espinosos de unos 2,5 metros conocidos como marabú ahogan la fértil tierra roja.
Robaina, miembro de una de las principales familias tabacaleras del país, dice que tienen dos problemas: “recursos y pagos”. Los cultivadores no siempre reciben lo que requieren de las cooperativas respaldadas por el Estado, como fertilizante, combustible y otras necesidades. Y el gobierno, que compra todo el tabaco producido, paga muy poco en relación con otros cultivos, afirma.

El resultado, asevera, es que muchos cultivadores, incluyendo el dueño del lote cubierto de maleza, han decidido que no vale la pena sembrar tabaco.
El embargo comercial impuesto por EE.UU. sólo puede ser levantado con una medida del Congreso en Washington, pero el gobierno de Cuba y su tabacalera estatal, Tabacuba, quieren estar listos. Para ello, han implementado medidas para elevar la producción, incluyendo pagos más altos por las hojas de tabaco secas y capacitación para más trabajadores en el arte de enrollar puros a mano.
La meta es aumentar en 20% la producción anual durante los próximos cinco años, señala Inocente Núñez Blanco, copresidente de Corporación Habanos S.A., una empresa conjunta entre el gobierno cubano y la tabacalera británica Imperial Brands PLC para comercializar en exclusividad los puros cubanos en el resto del mundo. El ejecutivo dice que la compañía se está esforzando para satisfacer el previsto aumento de la demanda.
Los ejecutivos de Tabacuba no pudieron ser contactados para que comentaran.
Es un momento crucial no sólo para la industria tabacalera de Cuba sino también para los sectores del turismo y el ron. Los dos se beneficiarían de una restauración de los lazos económicos con EE.UU. Empresas como Starwood Hotels & Resorts Worldwide Inc. y Pernod Ricard S.A. están haciendo inversiones que apuntan a aprovechar el renovado comercio entre EE.UU. y Cuba.

Cada sector enfrenta sus propios desafíos. Los hoteles de Cuba son viejos y el puerto de La Habana puede acomodar a sólo dos cruceros al día. La propiedad de la marca de ron insignia de Cuba, Havana Club, está en disputa en EE.UU. porque los activos fueron expropiados hace años por el gobierno cubano sin ninguna compensación. Además, las leyes de la isla prohíben que firmas extranjeras contraten trabajadores cubanos de forma directa y amplia.
Cualquier expansión de la industria del tabaco en Cuba sería un impulso bienvenido para su economía. El país tiene un Producto Interno Bruto de apenas US$77.200 millones y el ingreso promedio es de unos US$25 mensuales.
Los amantes de los puros atribuyen el rico sabor y la lenta combustión a la tierra y el clima del país. Las marcas cubanas representan cerca de 20% de los 500 millones de cigarros hechos a manos vendidos en el mundo cada año.
EE.UU., el mayor mercado mundial de cigarros, con ventas anuales de US$4.000 millones, ha estado fuera del alcance, al menos oficialmente, desde 1962, cuando el presidente John F. Kennedy impuso el embargo tras la fallida invasión de Bahía de Cochinos. Los estadounidenses pueden comprar habanos por Internet a través de vendedores extranjeros, lo que técnicamente es ilegal, o de visitantes a la isla, que pueden llevar a EE.UU. hasta US$100 en puros.

Sin embargo, solo cerca de 3% de los cigarros de alta calidad consumidos en EE.UU. son cubanos, estiman expertos. Habanos, la empresa conjunta entre Cuba e Imperial, ha proyectado que el fin del embargo elevaría ese porcentaje hasta 30%, lo que aumentaría en hasta 60% sus ingresos, el equivalente a US$680 millones.
Es difícil calcular en cuánto y cuán rápido podría Cuba expandir la producción. La mayoría de la tierra es arada con bueyes o tractores fabricados en los años 40. Los cultivadores dicen que los fertilizantes deben ser importados de Venezuela. A menudo, los despachos se demoran porque las cajas de puros no llegan a tiempo, dicen trabajadores.
El gobierno cubano controla cada aspecto de la producción. Canaliza los insumos que necesitan los cultivadores a través de las cooperativas agrícolas, que, según los tabacaleros, establecen cuotas para los miembros y retienen 2% de los ingresos. Los agricultores cuentan que tienen que presentar solicitudes al gobierno para comprar tractores, sistemas de irrigación u otros equipos costosos, y Tabacuba decide quién recibe qué.
El gobierno compra toda la cosecha y la envía a unas 40 plantas donde las hojas son enrolladas en puros para exportar. Habanos, la empresa conjunta con Imperial, vende el producto final alrededor del mundo. En 2000, Imperial firmó un acuerdo a 100 años para ser el socio exclusivo de Cuba, dice Fernando Domínguez, director de la división de cigarros de alta calidad de Imperial. Ese pacto podría limitar la capacidad del gobierno de conseguir ayuda extranjera adicional para impulsar la producción.

Por el momento, los cultivadores cubanos no están ansiosos por sembrar tabaco. Miguel Veloz, que alquila un terreno cerca del de Frank Robaina, dice que siembra pepinos, no tabaco, porque crecen el doble de rápido y generan 40% más de ingresos. Los cultivadores de verduras tienen permitido elevar sus ingresos excediendo sus cuotas de siembra, una bonificación diseñada a impulsar la producción en un país que importa más de 60% de sus alimentos. Los cultivadores de tabaco no pueden participar en el programa, dice Veloz.

La familia Robaina ha sido fiel al tabaco. Sus plantaciones están entre las muchas ubicadas en el valle de Pinar del Río que siguen siendo de propiedad familiar. Después que Fidel Castro llegó al poder, las grandes haciendas fueron nacionalizadas, pero pequeños cultivadores como los Robaina pudieron mantener sus tierras como parte de cooperativas. Otras familias empezaron a cultivar tabaco en Nicaragua y Honduras.
La familia Robaina es famosa por cultivar las mejores hojas para la capa, la parte externa del puro. Las hojas son cultivadas bajo un toldo de tela blanca que las protege del sol y son recogidas a mano una por una en un período de 30 días.
Cosechar tabaco es agotador, por lo que es difícil encontrar trabajadores. Hirochi Robaina, primo de Frank, paga 1.680 pesos al mes (unos U$70) a los recolectores, casi el triple del ingreso medio mensual de la isla, y ofrece una bonificación de unos 125 pesos (US$5) a los que no faltan ni un día durante un mes.
Lo que más les preocupa a los Robaina es la producción. Los puros de alta calidad se enrollan a mano, lo que en sí es un arte cuyo perfeccionamiento requiere años. Enrollar un puro demasiado suelto o demasiado apretado puede afectar su combustión. Ahora hay un programa de capacitación de nueve meses, que sólo 35% de los participantes logra terminar.
En el tercer piso de la fábrica La Corona, en el centro de La Habana, más de 300 trabajadores se sientan en mesas de madera enrollando tabaco en hojas de capa delicadas. Cada empleado produce alrededor de 100 puros al día.
Mercedes Lores, una enrolladora de 51 años en La Corona, gana entre US$75 y US$100 al mes, casi el doble de lo que gana un profesional de la salud o un profesor en Cuba, según ella y sus compañeros. De hecho, muchos enfermeros y profesores prefieren dedicarse a enrollar tabaco debido al sueldo.
Después de que los cigarros se enrollan, se clasifican por color, se etiquetan a mano y se empacan en cajas para su entrega a Habanos. La empresa vende muchos en sus 140 tiendas Casa del Habano en todo el mundo. Luis Sánchez-Harguindey, su copresidente, dice que una vez que se levante el embargo de EE.UU., planean abrir locales en las principales ciudades de ese país.

“Seguimos interesados en el establecimiento de instalaciones de producción en Cuba. Pero por el momento las condiciones para nosotros todavía no se cumplen “, dijo el CEO de Oettinger Davidoff Hans-Kristian Hoejsgaard en su anual conferencia de prensa de ayer en Zurich. “Sólo nos volveremos a Cuba, una vez que podamos controlar la calidad desde la semilla hasta el final del cigarro nosotros mismos. Una instalación en Cuba no sustituye a ninguna de nuestras plantas de producción en la República Dominicana, Honduras y Nicaragua, pero sería un cuarto pilar de la marca Davidoff “.
En el año número 140 de su existencia, con sede en Basilea Oettinger Davidoff AG fue capaz de ampliar su posición fuerte en el mercado mundial en un entorno que sigue siendo un gran desafío. Las ventas totales en el ejercicio 2015 se redujeron debido a la caída de la demanda en Europa y China, los efectos de la fortaleza del franco suizo y las ventas ligeramente inferiores en el negocio de los cigarrillos y la agencia general de -8,2% (efectos monetarios: -3%) de CHF 1.126 millones (año anterior: CHF 1.227 millones de dólares). Sin embargo, la compañía de nuevo tuvo éxito en la obtención de cuotas de mercado en todo el mundo gracias a los crecientes mercados de América del Norte y Asia y algunas mejoras significativas en ventas de las marcas principales. En el contexto de un mercado a la baja, ambas marcas principales, Davidoff y Camacho, reportaron un crecimiento de dos dígitos gratificante de + 10,5% y + 34,4% respectivamente. Además, Oettinger Davidoff logró un récord de producción por tercera vez consecutiva: se produjo un total de 45,8 millones de cigarros (año anterior: 44,0 millones de dólares) en 2015, un incremento del 4,1%. El Sr. Hoejsgaard predijo una reducción de la plantilla total de ventas en el presente ejercicio de 2016. “Este desarrollo es intencional y refleja el fuerte enfoque en el negocio principal de cigarros premium y accesorios de tabaco, que la empresa ha llevado a cabo de manera sistemática en los cinco últimos años.”
Los factores contribuyentes más importantes a este desarrollo positivo fueron las innovaciones y lanzamientos de nuevos productos en las principales marcas Davidoff y Camacho, así como la línea de AVO relanzado. Las nuevas líneas de Davidoff Winston Churchill, Escurio y Nicaragua representan en la actualidad alrededor de un tercio de todas las ventas de cigarros Davidoff. Mientras que la demanda cayó en el mercado de puros Europea, aumentó en Asia y los EE.UU.. En los EE.UU., Oettinger Davidoff fue capaz de superar el crecimiento del mercado del 2% varias veces con un incremento del 15%.

Con la adquisición de 150 hectáreas de tierra en Nicaragua y Honduras, en la que se están cultivando nuevas áreas e instalaciones de producción del estado de la técnica de construcción, la compañía también ha invertido mucho en el inicio de la cadena de creación de valor.

Los requisitos reglamentarios continuarán desafiando a la industria tanto en Europa como en los EE.UU. durante el año en curso. En Europa, la Directiva sobre productos del tabaco TPD2 UE entra en vigor en los distintos países miembros el 20 de mayo. Entre otras cosas, esta nueva regulación aumenta los requisitos de complejidad y de cumplimiento a través de nuevas normas de embalaje, que darán lugar a considerables costos adicionales. En los EE.UU., la FDA también está planeando apretar las regulaciones que rigen el consumo de tabaco a finales de este año, lo que probablemente también afectan a la industria del cigarro. Además, la comisión correspondiente del Consejo Suizo de los Estados (cámara alta del Parlamento) está ocupado con el proyecto por el Consejo Federal de una ley de productos de tabaco. “El proyecto sobrepasa el objetivo por un amplio margen, sobre todo teniendo en cuenta que las normas legales aplicables en la actualidad a los productos de tabaco en Suiza son muy detallados y bastan por completo”, dice Hans-Kristian Hoejsgaard. “Estamos encantados de que el comité del Consejo de los Estados encargado de preparar el negocio enviado de nuevo este proyecto al Consejo Federal para su revisión.” Estos desarrollos normativos se traducirán en una mayor consolidación en la industria del tabaco en cuenta el hecho de que algunas de las los agentes del mercado ya no serán capaces de cumplir con los nuevos requisitos y asumir los costes.
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Para los amantes de los habanos, no hay nada como ir de compras a la fuente, donde la calidad, variedad y valor son excelentes.
Usted abre la puerta de cristal de la tienda de cigarros, sus ojos se reflejan en la madera oscura de las paredes, la gama de cajas de puros pintorescas y la barra pequeña, circular, donde un servidor en una pajarita está dispuesta antes de una línea de rones añejos. El aroma del humo de cigarro rico se eleva en el aire mientras se dirige hacia el humidificador, lleno de cajas de cedro que llevan algunos de los nombres más famosos en el mundo del habano: Cohiba, Montecristo, Romeo y Julieta. Tiempo para comprar un cigarro.
Si usted es un aficionado del cigarro, su lista tiene que incluir la compra de un cigarro cubano en La Habana. La capital de Cuba está llena de tiendas de cigarros finos, y la mejor no sólo tiene excelentes selecciones, personal con talento y armarios para guardar los cigarros destinados al añejamiento, sino que están diseñados como lugares para sentarse, descansar y fumar. Poniéndolo simplemente, La Habana es un paraíso para los compradores de cigarros.
Aquí usted puede encontrar casi todos los habanos imaginables. Las excepciones son puros de Edición Regional creados para otras áreas del mundo, e incluso aquí, hay momentos en que no se puede encontrar ciertas cosas. Los Cohiba Behike no estaban disponibles en una visita realizada en febrero, y algunos comerciantes dijeron que habían pasado meses desde que tenían en stock.
Los precios están entre los más bajos del mundo. Un Montecristo No. 2, que se vende por £ 22 (USD 34) en Londres y CAN$ 41 (USD 32) en Canadá, se vende por 9.65 CUC en Cuba, alrededor de USD 11 cuando se toma en cuenta lo que un comprador en dólares estadounidenses pierde en honorarios al cambiar dinero aquí. La mayoría de los cigarros puede ser tenido por menos de 10 CUC cada uno, si se mantiene alejado de las ediciones especiales y de los Cohiba, la marca más famosa de cigarros de Cuba que se vende por un precio premium. El Churchill Cohiba Esplendido se vende por 575 CUC (USD 660) por caja, más del doble que la de Romeo y Julieta Churchill (252.50 CUC, o USD 290).
El clima de Cuba se presta a fumar cigarro. Con temperaturas cálidas, un montón de lugares amigables para los fumadores de cigarros y bebidas hechas de flujo libre con un corsé ron cubano, no se sorprenda al encontrarse fumando más cigarros que lo usual.
Nunca parece que estás más de unos pocos minutos en coche de un gran almacén de habanos o gran tabaquería cuando estás en el país, y hasta podría encontrar uno en su propio hotel.
Lo mejor de todo son las Casas del Habano, que tienen que almacenar una gran cantidad de marcas de puros cubanos, no tienen menos de 60 metros cuadrados de espacio, un torcedor, asientos y un bar. Este año es el 25 aniversario del concepto Casa del Habano, y visitamos todos los de La Habana (además de otra tienda programada para convertirse en una Casa en breve) para evaluar su calidad.
La Casa del Habano, 5ta. Avenida y Calle 16, Miramar
Muchos consideran esta tienda (llamada Quinta Avenida por la mayoría) como la mejor de Cuba, y esta preciosa tienda en el pintoresco barrio de Miramar de La Habana simplemente no defrauda. De la bienvenida a Carlos Robaina, quien ha sido una parte de la tienda durante ocho años, y que podría contar la historia de venir aquí como un hombre joven con su padre, el gran Alejandro Robaina, quien se detendrá aquí cuando estaba en la ciudad, tomaba el mismo asiento en el rincón de una habitación trasera, y saboreaba un poco de Havana Club 7 Años con su cigarro.
Como todas las Casas del Habano de Cuba, esta tienda tiene un bar y asientos, pero Quinta Avenida está construido para muchos invitados. Cuenta con varias salas, cada una de ellas decoradas de forma cómoda, e incluso un restaurante de servicio completo, la única tienda de puros en La Habana con tales amenidades.
El personal conoce muy bien los cigarros y el humidor del suelo al techo (presenta una forma que recuerda a un signo de interrogación invertido, abrazando la pared al otro lado de la caja registradora). Los armarios donde los clientes almacenan los cigarros tienen la intención de añejamiento y están detrás de una sólida puerta con una cerradura adornada digno de una bóveda de un banco de una película de Humphrey Bogart. Hay 96 taquillas aquí.
Pida un café cubano y sonría, ya que está, de manera única, sentado en un par de hojas de tabaco. Si usted tiene un grupo grande, esta es una Casa con espacio para todos ustedes. No salga de Cuba sin entrar aquí.

La Casa del Habano, Hotel Habana Libre, Calle L entre 23 y 25, Vedado
No se recomienda mantenerse en el grande, pero gravemente obsoleto Hotel Habana Libre, pero sería un error que se pierda una parada en su Casa del Habano. Es la mayor tienda de puros de Cuba que consistentemente ha estado llena de cigarros en todas nuestras visitas desde que se abrió en febrero de 2010, y cuando no se puede encontrar un determinado cigarro en una de las otras tiendas es muy probable que se consiga aquí.
La amplitud de la tienda comienza con la impresionante selección de habanos sueltos, a menudo un punto de tiendas de cigarros en La Habana débil. En una visita reciente, se nos recomendó adquirir habanos individuales de la mayor parte del 2014 Edición Limitadas (algo que no vemos en cualquier otra tienda, que tenían los Edición Limitada disponibles sólo por caja, en todo caso). Mientras que la mayoría de las tiendas estaban fuera de stock de cigarros Punch Punch, el Habana Libre tenía montones de ellos, a 195 CUC (USD 224) por caja. Coronas dobles de todos los tipos estaban en los estantes, de Ramón Allones Gigantes, de Hoyo de Monterrey Doble Coronas y Partagás Lusitanias, con precios que van desde 261 CUC (USD 300) a 285 CUC (USD 328) por caja. La tienda también tenía tres estantes dedicados por completo a la nueva línea de Añejados, más stock que cualquier otra tienda en Cuba. El personal es amable y acogedor.
Algunas de las peculiaridades anteriores de la tienda se han mejorado. La pared azul militar de una de las zonas de fumadores se ha sustituido con colores más cálidos. Una sala para fumadores elegante junto a la tienda ha sido creada. Hemos disfrutado visitando aquí desde que abrió, y sólo se ha mejorado. No importa donde usted se encuentre en La Habana, vale la pena detenerse aquí para comprar algunos puros.
La Casa del Habano, Club Habana, Avenida 5, entre 188 y 192, Miramar, Playa
Club Habana siempre parece más lejos que cualquiera de las otras tiendas destacadas de cigarros de La Habana, pero en el saber de los amantes del tabaco la han buscado desde hace años. Tire hacia arriba de la puerta y dígale al guardia que se va a la Casa del Habano, conduzca alrededor del círculo y más allá del antiguo Biltmore Yacht and Country Club, estacione al lado de un coche americano de décadas de edad y entre en la tienda de cigarros.
A la derecha está el humidor a ras de suelo (o walk-in humidor). La mesa cerca de la puerta más cercana a la entrada es en donde podría encontrar algo especial que la tienda ha puesto en exhibición. En algunas visitas, se han producido Edición Limitadas, en otros humidores de edición limitada. En una visita más reciente, las fechas de la caja de 2011 anunciaron una pila de cigarros que incluían Cohiba, un cigarro que parece nunca estar muy disponible en La Habana.
El humidor es a menudo provisto de excelentes puros, y nunca ha decepcionado. Es aconsejable voltear sus cajas y comprobar los códigos en cualquier tienda, pero hemos encontrado más puros mayores en esta tienda de cigarros que cualquier otro. Ellos tienden a estar al acecho en el lado extremo izquierdo.
Al igual que con la mayoría de las tiendas de cigarros en la isla, Club Habana hace algunos de sus propios cigarros. Los llamados House Cigars (o cigarros de la casa) no son gran cosa, pero los Monsdales son mis favoritos. Es honor al nombre del ex jefe de la Casa, Enrique Mons (fallecido en 2014), el puro es una combinación de Panetela y Lonsdale que siempre se fuma perfectamente y tiene un sabor rico y completo. Es probable que sea el mejor 5 cuc que hay en Cuba. Le recomiendo obtener unos pocos.
El cuarto de atrás es cómodo, fresco y relajante. Hay una pequeña pero atractiva barra, cafetería excelente, y espacio para extenderse. La vida parece ir más despacio en el Club Habana, y quién no podría acostumbrarse a más de esto?
La Casa del Habano, Hotel Meliá Habana, Avenida 3, entre 76 y 80, Playa, Habana
La Casa del Habano en el Meliá Cohiba se está convirtiendo en un lugar popular para la gente que sabe fumar un buen habano. La tienda es preciosa y acogedora y está muy bien equipada. Madera oscura pulida, botellas orgullosas de ron y cigarros de todas las formas y tamaños le dan la bienvenida al entrar. En el centro del escenario esta una cómoda zona de estar no muy lejos de un pequeño bar semicircular.
El humidor es bastante grande, y por lo general provisto de humos excelentes. La tienda tenía virtualmente cada uno de los Bolívar que podía imaginar, incluyendo el Bolívar Belicoso Fino, tanto en la clásica caja revestida como el gabinete (191.25 CUC para cualquiera, pero el gabinete es la compra superiores). Trinidad Fundadores, que no estaban presentes en la mayoría de las tiendas, estaban en acción aquí (261.60 CUC).
Si usted es un coleccionista y tiene afinidad por los gabinetes de 50, esta tienda es su lugar. En una reciente visita encontramos Hoyo de Monterrey Epicure No. 2, Hoyo de Monterrey Doble Coronas, Partagás Lusitanias y Punch Doble Coronas en los gabinetes de 50 cajas, ideales para el envejecimiento. Las cajas más grandes son caras (545 a 570 CUC para los dobles coronas).
El Meliá Habana tiene un vestuario precioso. Un problema con el aire acondicionado dio lugar a una invasión de gorgojo del tabaco, lo que puede ocurrir en cualquier lugar, y la gestión ha reemplazado los puros dañados para reembolsar a los afectados. El servicio es muy bueno aquí.
Hay una habitación pequeña en la parte posterior para fumar, si desea escapar de la multitud de la habitación, pero en caso de que se encuentre en el área principal durante el Festival del Habano o en otros momentos de más trabajo en La Habana, es probable que vea algunos grandes amantes de los puros.

La Casa del Habano, Partagás Cigar Factory, Calle Industria No. 530, Centro Habana
El original fábrica de cigarros Partagás es una sombra de lo que fue, un hito que se desmenuza con astillas, escamas de pintura, una ex reina de belleza devastada por la edad. El edificio que sigue siendo la misma imagen de la industria del cigarro de Cuba para muchos está ahora vacío, y los cigarros ya no son torcidos aquí, pero la tienda de cigarros en su base sigue siéndolo.
La tienda, tal vez la más famosa de toda Cuba y una atracción para los turistas, todavía atrae a una multitud. En un reciente sábado por la mañana, había un montón de visitantes. A diferencia de la mayoría de las grandes tiendas de cigarros en La Habana, los cigarros están fuera de su alcance, detrás de un vidrio. Había, por supuesto, un montón de Partagás, los tradicionales Montecristo y Cohiba, que están prácticamente en todas partes, y unos hallazgos más extraños, como Sancho Panza Belicosos (181.25 CUC) y Romeo y Julieta Cazadores (161.25 CUC). Si se le invita a la sala VIP en la parte trasera, no se niegan. Es un lugar con historia para disfrutar de un buen puro.

La Casa del Habano, Hotel Conde de Villanueva, Mercaderes 1202, esquina Lamparilla, La Habana Vieja
La Habana Vieja es un hermoso lugar para explorar. Un paseo por estas calles estrechas y antiguas es un placer, uno que podría conducir a la barra de referencia cubana La Bodeguita del Medio para un mojito. Mientras que el bar vende cigarros, la compra no sería un error, por unas cuadras de distancia se encuentra un estanco encantador y magnífico.
El Hotel Conde de Villanueva es pequeño, nueve habitaciones situadas en una antigua mansión del siglo 18, donde el tiempo parece haberse detenido. Entrar a través de las amplias columnas blancas, en las que es probable ser recibidos por un puro de gran tamaño de varios pies de largo. En la parte de atrás, a la derecha del patio, se encuentra un estrecho tramo de escaleras verdes, la que conduce a la tienda de cigarros.
Cada una de las tiendas de cigarros de Cuba vende esencialmente el mismo producto, pero pone su propio sello en el cigarro, y cada uno tiene su propio estilo. En el Conde de Villanueva, las cosas están claramente inclinados hacia atrás. Pegatinas adornan la puerta, y la tienda está llena al estilo de la biblioteca de un profesor inteligente, dado que el uso de chaquetas de tweed con parches en los codos es común. La habitación que alberga las taquillas de cigarros, por lo general fuera de los límites en la mayoría de tiendas, funciona como una zona de estar aquí. Los cigarros se almacenan ingeniosamente en armarios de madera de diferentes tamaños, que invita a explorar. Las mesas tienen patas arqueadas, se inclinaron como los vaqueros del viejo Oeste.
Los habanos de la casa son favoritos de más de un cliente, incluyendo un británico que instruye al torcedor de la casa para elaborar un poderoso torpedo de tipo diferente a todo lo que hay en el mercado actual.
La Casa del Habano, Hotel Nacional, Calle 21 y O, Vedado
Pocos amantes del cigarro se jactan de que han visitado la Casa del Habano en el Hotel Nacional, pero esta gran tienda definitivamente vale la pena una visita. Hemos encontrado que tiene grandes existencias de cigarros y una fuente de algunos de ellos que es posible que no encontrará en otros lugares. El Nacional en sí es un majestuoso hotel, de pie en lo alto de un acantilado con vista al malecón como un castillo de antaño. El hotel atrae a más coches antiguos que cualquier otro lugar en Cuba, y si usted está buscando un paseo en un Chevy Bel Air ’59 o ’55 T-Bird este es el lugar para encontrar uno. Caminar dentro de la entrada principal del hotel, a la derecha y a la derecha otra vez, y se encuentra la Casa del Habano a su izquierda. Arriba se veía un torcedor en el trabajo y una gran selección de vino y ron. Baja las escaleras y encontrará los cigarros.
Quizás el mayor crimen de esta tienda de puros es su falta de alma. Las mejores tiendas de La Habana son cálidas, acogedores lugares, pero la tienda en el Nacional es un poco clínica. No importa. Tratarlo como un lugar para comprar, y comprar bien y no es probable que se decepcione.
Los trabajadores de la tienda suelen dejar al comprador solo. La tienda tenía toda la línea de Cohiba (a excepción de Cohiba Behike), Montecristo y una particularmente fuerte representación de Romeo y Julieta, una mesa en el humidor principal con toda la cosecha actual de Edición Limitadas, Añejados y el nuevo Hoyo de Monterrey Le Hoyo de San Juan (89 puntos, 243.75 CUC). Cada caja de cigarros puros tiene el precio unitario, lo que requiere hacer algunos cálculos en su cabeza para calcular el precio de una caja entera.
El Nacional tiene varios estantes de vidrio que almacenan los cigarros. Era la única tienda que vimos en La Habana con Partagás Serie D No. 6 para la venta. Hay lugares para fumar dentro de esta tienda de cigarros, pero aún tenemos que ver a alguien aquí fumando. El Nacional ha sido bendecida con uno de los mejores lugares en Cuba para disfrutar de un cigarro, su porche trasero. Con un lugar tan sólo a unos pasos, quién fumaría en el interior?
La Casa del Habano, Hotel Meliá Cohiba, Avenida Paseo, entre 1 y 3, Vedado
La tienda de cigarros del Meliá Cohiba es un buen lugar para comprar cigarros y un gran lugar para fumarlos. La tienda está mejorado mucho en sus primeros días, y tiene una pequeña pero buena selección de habanos. Siempre parece haber algunos Bolivar, Cohiba y un montón de Montecristo disponibles para la venta única dentro de la pequeña cabina triangular del humidor.
El Meliá Cohiba es un gran hotel, y su tienda de cigarros se encuentra a un tramo desde el vestíbulo, justo al final de la escalera mecánica y por medio de un par de puertas dobles. El personal es muy amable, y la tienda tiene una hermosa pantalla circular de ceniceros ornamentados y rones cubanos preciosas para la venta.
En un viaje reciente, he elegido el Montecristo Doble Edmundo como mi primer cigarro del día, que costaban 9,70 CUC (USD 11,15) cada uno. Lo encendí en la amplia zona de fumadores principal, que cuenta con varias mesas y un personal que le servirá café, cerveza o licores de la barra. A veces hay música en vivo, y si se hace demasiado ruidosa se puede escapar a una de las habitaciones laterales más pequeñas.
La Vega at Palacio de las Artesanías, Calle Cuba No. 64, entre Cuarteles y Peña Pobre, Habana Vieja
Puede ser perdonado por asumir que el grupo de tiendas Palacio de las Artesanías es una trampa para turistas. Pero sería una pena perderse una muy buena tienda de cigarros que está a punto de convertirse mejor. La tienda tiende a atraer a una multitud de turistas, en lugar de los aficionados serios, sino que se mueven más allá de las chucherías cerca de la entrada y hacen su camino hacia el humidificador como lo hicimos.
Esta tienda no sólo tenía un montón de Cohiba Robusto Supremos EL 2014 (92 puntos, 277 cuc por una caja de 10), más que cualquier otra tienda que vimos, sino que también tenía toda la línea de 2014 EL, unas cuantas cajas de H. Upmann Sir Winston (91 puntos, 331.25 CUC). Curioseando alrededor de la tienda sorprendentemente bien surtida reveló cinco cajas de Punch Serie d’Oro Nº 2 EL de 2013 (94 puntos, 363 cuc), un verdadero hallazgo de oro como las excelentes cigarros se han vendido en la mayoría de los mercados.
La tienda ha sido destinada a ser transformada en una Casa del Habano, lo que significa un rediseño completo y una ambiciosa expansión. El plan es tenerlo abierto y renovado en julio, pero uno nunca sabe. Si está cerrado cuando se visita, debe saber que cuando vuelva, será aún mejor.
Otras tabaquerías
La Casa del Habano, Hotel Palco, Calle 11 y 146, Cubanacán, Playa
El Palacio de Convenciones de Cuba es bastante rústico. Pero tiene una tienda de puros completamente funcional. Su ubicación es ideal si usted se encuentra sin un cigarro. (Sí, se puede fumar cigarros en el centro de convenciones.) Si está en la zona, esta tienda puede ser su válvula de seguridad.
Casa del Tabaco La Escogida, Hotel Comodoro, Avenida 3 y Calle 84, Playa
El nombre de Comodoro es una leyenda, pero a veces simplemente las leyendas envejecen. El hotel Comodoro está muy necesitado de una actualización. La tienda de cigarros aquí vale la pena una visita rápida en caso de que se encuentre cerca.
El Aljibe Tienda de Tabaco, Avenida 7 y Calle 24, Miramar
Adoramos el pollo en El Aljibe, y al igual que muchos restaurantes cubanos nadie parpadea cuando se enciende un cigarro antes, durante o después de la comida. Pero no se puede encender un cigarro, si usted no tiene un cigarro. El Aljibe tiene una tienda de cigarros, que se encuentra a la izquierda del restaurante y que tiene habanos pasables.
Tienda de cigarros en La Corona Cigar Factory, Avenida 20 de Mayo y Línea de Ferrocarril, Municipio Cerro
Estrecho y lleno de gente, con una formación de estafadores fuera de la entrada empujando falsificaciones, se trata de una tienda de cigarros de evitar.
Como conclusión y recomendación, compre sus habanos en lugares reconocidos, nunca lo haga en la playa a vendedores ambulantes, o a meseros o conserjes de los hoteles, pues estará comprando falsificaciones baratas. Cuando le ofrezcan cajas, principalmente de Cohiba, a precios muy por debajo del mercado, sospeche del origen. Lo más probable es que sean falsificaciones, aunque en algunos casos, sabiendo que no se está fumando un Cohiba real, no son malos puros. El problema fundamental radica en no saber la procedencia de las hojas de tabaco, si fueron fumigadas durante su cultivo, y si el químico utilizado no es venenoso para su salud. Más vale invertir unos billetes más y saber que se está comprando algo genuino y que no es nocivo para usted.
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Solo las mejores hojas seleccionadas de Vuelta Abajo son utilizadas. Las hojas han sido añejadas durante al menos 5 años antes de torcer el Habano.

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